“Las paritarias en la administración pública tienen que abrirse de manera inmediata”, advirtió el secretario general Rodolfo Aguiar. El gremio anticipó que la jornada incluirá protestas en distintas provincias.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) convocó a un paro nacional con movilización para el próximo 21 de abril, en reclamo por la reapertura de las negociaciones paritarias y en rechazo a los recortes en el sector público.
La medida fue definida por el Consejo Directivo Nacional del sindicato, que reúne a representantes de todo el país.
Desde ATE sostienen que el poder adquisitivo de los trabajadores estatales se encuentra en fuerte caída y que los acuerdos salariales vigentes quedaron por debajo de la inflación
“Las paritarias en la administración pública tienen que abrirse de manera inmediata”, advirtió el secretario general Rodolfo Aguiar.
Paro con movilización en todo el país
El gremio anticipó que la jornada incluirá protestas en distintas provincias, con modalidades que serán definidas por cada seccional.
La decisión se tomó tras una reunión realizada en la sede sindical de la Ciudad de Buenos Aires, donde los dirigentes analizaron la situación económica del sector.
Desde el sindicato cuestionaron la política salarial del Gobierno y denunciaron la imposición de techos en las negociaciones.
“Se van a arrepentir de ponerle techo a los salarios. La situación no da para más”, sostuvo Aguiar
Además, advirtió sobre el impacto del ajuste en los trabajadores y en el funcionamiento del Estado.
Datos sobre la pérdida salarial
ATE indicó que el acuerdo paritario vigente, correspondiente al período junio de 2025 a mayo de 2026, ya quedó por debajo de la inflación.
Según el gremio, durante la actual gestión los trabajadores estatales perdieron más del 44% de su poder adquisitivo.
La medida también apunta contra posibles despidos, recortes presupuestarios y el desfinanciamiento de áreas estatales.
En paralelo, ATE confirmó que acompañará otras movilizaciones sindicales en los próximos días, en un contexto de creciente conflictividad laboral.
El paro del 21 de abril se presenta así como una nueva señal de tensión entre el Gobierno y los gremios estatales.
