Los fondos serían de bancos privados, pero con el aval de los organismos internacionales. Tras reunirse con Caputo, el presidente del Banco Mundial ya confirmó garantía por US$2.000, sujeta a la aprobación del directorio. Respaldarían la operación a cambio de medidas. La tasa podría rondar el 5%.
El Gobierno está negociando un préstamo por un monto de alrededor de US$ 3.000 millones con garantías del Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la CAF, según pudo saber Clarín. El Banco Mundial ya confirmó este jueves en Washington garantías por US$2.000 millones, sujeto a aprobación del directorio
Las negociaciones están encabezadas por el ministro de Economía, Luis Caputo, que se encuentra en la capital estadounidense participando en la Asamblea de Primavera del Fondo Monetario Internacional y buscando fondos para refinanciar próximos vencimientos de deuda a tasas más bajas.
El ministro salió de una reunión del G20 en la sede del FMI y lo acompañaba el presidente del Banco Mundial Ajay Banga. Juntos caminaron un par de cuadras y hubo un gesto que anticipó el acuerdo que se vendría tras una reunión que ambos mantuvieron a solas. El funcionario indoestadounidense llevó abrazado a Caputo por varios metros, en una señal de cordialidad que reflejó el anuncio unos minutos más tarde.
“El Grupo Banco Mundial reafirmó su sólido apoyo a los esfuerzos de reforma de Argentina para fortalecer las condiciones para el crecimiento, la inversión y la creación de empleo, incluidas medidas para mejorar las condiciones de financiamiento y reforzar la confianza de los mercados y los inversores”, dijo el organismo.
“El Grupo Banco Mundial está trabajando en una garantía de hasta US$2.000 millones para ayudar a refinanciar una porción relevante de la deuda de Argentina, reducir costos de financiamiento y crear mejores condiciones para un mayor flujo de inversión privada nacional e internacional. La operación propuesta está sujeta a la aprobación del Directorio Ejecutivo del Banco Mundial”, agregaron.
La idea es obtener garantías de los organismos multilaterales para luego ir a pedir fondos a los bancos privados. El respaldo de US$ 2.000 millones del Banco Mundial ya está confirmado y se sumarían US$ 500 millones del BID y otros US$ 500 millones de la CAF.
Para avanzar por ese camino, los directorios de cada organismo deberán aprobar la línea de financiamiento. Y a cambio, Argentina deberá comprometerse a adoptar medidas o reformas.
Según publicó la agencia Bloomberg, Argentina está negociando una tasa de interés de alrededor del 5%, aunque las conversaciones no están cerradas y las condiciones podrían cambiar, según las personas.
Según supo Clarín, el plazo de repago del préstamo sería de 6 años, con 3 años de gracia.
El financiamiento sería significativamente más barato que volver ahora a los mercados globales de capitales, donde la Argentina hoy debería enfrentar tasas de más del 9%, si se tiene de referencia el riesgo país, hoy en 527 puntos básicos. Esto es 5,27% más de tasa que lo que se le pide a un bono del Tesoro norteamericano.
Caputo busca fortalecer sus reservas con dólares previo al pago de un vencimiento con los bonistas por US$ 4.300 millones el próximo 9 de julio. El Fondo Monetario anunció el miércoles un acuerdo técnico con la Argentina para destrabar un desembolso de US$ 1.000 millones, incluyendo “financiamiento externo con respaldo de organismos internacionales”.
De esta manera, Argentina estaría siguiendo los pasos de Ecuador, país que en enero volvió a los mercados internacionales de deuda. Antes de emitir deuda, el país latinoamericano obtuvo una garantía de la CAF parcial de hasta US$ 225 millones, lo que le permitió captar luego US$ 500 millones del JP Morgan.
En octubre, el canciller argentino Pablo Quirno anunció un programa de recompra de deuda soberana en el mercado con apoyo del banco JP Morgan, para reemplazarla por financiamiento a tasas más bajas con apoyo de agencias y organismos multilaterales.
Clarín anticipó en ese momento que había conversaciones con el Banco Mundial y el BID para que otorgaran las garantías de repago, pero que se encontraban en una fase inicial.
Luego, Caputo intentó volver a los mercados en enero, pero como reveló Clarín el gobierno dio marcha atrás, lo que provocó la renuncia del secretario de Finanzas, Alejandro Lew. La estrategia financiera continuará con la emisión de bonos en dólares a nivel doméstico, privatizaciones, préstamos REPO y financiamiento externo.
Caputo les dijo a inversores el miércoles que la Argentina no necesitaría volver a los mercados globales de capitales al menos por lo que resta de este año, ya que tiene “financiamiento disponible más barato”. No obstante, el FMI dijo el miércoles que la expectativa es lograr un acceso “oportuno y sostenible” a los mercados internacionales de capitales.
El financiamiento mediante garantías se sumaría al actual programa de US$ 20.000 millones con el FMI y a una línea de swap de monedas separada con el Tesoro de Estados Unidos por el mismo monto.
Argentina también tomó préstamos REPO con bancos privados y Estados Unidos prometió la semana pasada ayuda a través del Exim Bank y la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC).
