El trágico hallazgo del cuerpo de Izan Aguirre, un nene de apenas 6 años, conmocionó profundamente a la localidad santafesina de San Justo. Con el correr de las horas, los escalofriantes detalles de la escena del crimen comenzaron a salir a la luz, apuntando todas las sospechas hacia la madre del menor, una joven de 22 años que ya se encuentra detenida y a disposición de la Justicia a la espera de los resultados de la autopsia.
La secuencia se desató cuando el abuelo paterno de la víctima, alarmado por la falta de respuestas de su nuera durante el mediodía, decidió ingresar por sus propios medios a la vivienda familiar. Al entrar, se topó con un cuadro devastador: el niño yacía sin vida en la cama, mientras que la mujer presentaba un estado de alteración absoluto. «Parecía ver a otra persona, que no era su nuera, estaba como completamente poseída», relató el hombre a los investigadores, asegurando que no reconocía a la joven en ese momento.
Ante la desgarradora situación, el familiar dio aviso inmediato a la Policía para que interviniera en el lugar. Según los testimonios recabados, el entorno cercano aseguró que mantenían una muy buena relación con la chica y que no existían antecedentes de violencia familiar ni de consumo problemático de estupefacientes. Sin embargo, los vecinos de la zona indicaron haber escuchado ruidos extraños durante la madrugada en la que se habría desencadenado la fatal tragedia.
