El horror sacudió a la tranquila localidad de Valeria del Mar este fin de semana. Un niño de apenas 12 años vivió la peor pesadilla al regresar a su casa y encontrar el cuerpo sin vida de su madre, Aldana Novik Rojas (38). Según confirmaron los investigadores, la mujer fue brutalmente asesinada a golpes de puño que le provocaron una letal fractura de cráneo. En la vivienda también se encontraba la hija menor del agresor, una niña con discapacidad, quien fue resguardada de inmediato por los servicios de protección.
El autor del femicidio fue identificado como Cristian Navarro (45), pareja de la víctima, quien tras cometer el crimen llamó por teléfono a su propia madre para confesarle: «Me mandé una cagada». Lejos de entregarse, el hombre intentó huir y se comunicó con un amigo para pedirle ayuda, enviándole su ubicación. Lo que no sabía era que la Policía ya estaba monitoreando sus comunicaciones, lo que permitió capturarlo este domingo en un descampado. Presentaba heridas cortantes superficiales que él mismo se había provocado tras el ataque.
Si bien la Justicia confirmó que no existían denuncias previas por violencia de género contra el acusado, el contexto de la víctima era de extrema vulnerabilidad. Apenas dos meses antes de ser asesinada, Aldana había publicado un desgarrador video en redes sociales pidiendo ayuda económica, asegurando que estaba «desesperada y varada» a 500 kilómetros de su ciudad natal. Ahora, Navarro enfrentará a la Justicia imputado por homicidio doblemente agravado, un delito que prevé la pena de prisión perpetua.
