Durante el Pacto de Fidelidad en el Monumento 20 de Febrero, el arzobispo de Salta pidió no confiar en “ídolos que dejan desanimados” y llamó a fortalecer la fe en Cristo como camino de vida.
Salta vivió este 15 de septiembre una jornada multitudinaria con la tradicional Procesión del Señor y la Virgen del Milagro, al cumplirse 333 años del terremoto que casi destruyó la ciudad y dio origen a la devoción más grande de los salteños. Las imágenes patronales salieron de la Catedral Basílica para recorrer las calles colmadas de peregrinos y devotos que renovaron el histórico Pacto de Fidelidad en el Monumento 20 de Febrero.
Tras la llegada de las imágenes, el arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, se dirigió a los presentes con un mensaje cargado de fe y reflexión. “Muchas veces confiamos en ídolos que nos dejan desanimados, porque hacemos pie en el barro y no en la roca firme. La esperanza cristiana nace de la fe en Cristo, que es la verdad y la vida. Es el único que dio todo; por eso la esperanza cristiana es realista”, expresó.
Cargnello remarcó además el compromiso que implica este pacto en la actualidad: “Qué importante es asumir este compromiso en una hora en la que la violencia social nos golpea, rompiendo vínculos y degradando la dignidad de las personas”. En ese sentido, exhortó a los cristianos a mirar más allá de lo inmediato y confiar en el Todopoderoso: “La esperanza tiene que ver con el camino, la vida con el hacer pie. Ahora, ¿en quién hacen pie los cristianos? En el Todopoderoso, en lo visible e invisible. Fuimos criaturas hechas para las criaturas”.
La celebración del Milagro, considerada una de las expresiones de fe más multitudinarias del país, volvió a ser un punto de encuentro para miles de fieles llegados de distintos rincones de Salta, el NOA y países vecinos, quienes renovaron con fervor su devoción y su compromiso espiritual con los patronos tutelares de la provincia.
Fuente: Qps
