¿QUIÉN ERA JUAN VENEGAS, EL ADOLESCENTE DE 14 AÑOS ASESINADO EN ALTO COMEDERO?

NACIONALES POLICIALES

La madrugada violenta que se lo llevó dejó al descubierto una trama de abandono, fiestas clandestinas y una comunidad golpeada por el dolor. Detrás del crimen, la vida breve de un chico aplicado, querido y con sueños sencillos.

Juan Venegas tenía 14 años y una vida que, hasta hace unas horas, transcurría lejos de los márgenes del conflicto. Vivía en las 47 Hectáreas del populoso barrio Tupac Amaru, en Alto Comedero, junto a su familia: su padre, Jorge Venegas; su madre, Soledad Segovia; cuatro hermanos varones y una hermana mujer. Juan era mellizo. Uno de esos datos que, para su familia, hoy duele el doble.

Quienes lo conocían lo describen como un chico tranquilo, alegre, respetuoso. “Era bueno, se portaba bien en la escuela”, repiten familiares y vecinos. No era de pasar largas horas en la calle: le gustaba jugar al fútbol, estudiar y salir sin apuros, con la libertad propia de quien no estaba metido en problemas.

Cursaba el segundo año del secundario en el Colegio Nuevo Horizonte de Alto Comedero, institución en la que también había completado la primaria. Era aplicado en los estudios, y su madre dicen siempre estuvo orgullosa de él.

Pero esa vida se apagó de manera brutal en la madrugada del último fin de semana.

Según las primeras informaciones, el ataque ocurrió cuando Juan y un amigo salían de una fiesta de egresados y se dirigían a comprar bebidas. Fueron interceptados por un grupo de jóvenes, presumiblemente una patota, que lo atacó con armas blancas.

Vanega recibió varias puñaladas, intentó escapar unos metros y luego cayó. Tras el ataque, varios de los presentes huyeron del lugar, dejando al adolescente tendido y sin asistencia inmediata. Cuando llegó la ayuda, ya era tarde. Juan murió como consecuencia de las heridas.

El crimen generó una profunda conmoción en Alto Comedero. No solo por la edad de la víctima, sino por el escenario: una fiesta clandestina, sin adultos responsables, en plena madrugada, con chicos expuestos a una violencia que irrumpe cada vez más temprano.

Hoy, en el barrio Tupac Amaru, el silencio pesa. En una casa humilde de las 47 Hectáreas, una familia intenta entender lo inexplicable: cómo un chico que “no andaba en la calle”, que estudiaba, jugaba al fútbol y volvía a casa, terminó siendo una víctima más de la violencia que atraviesa a los sectores populares.

Juan Venegas no es solo un nombre en una crónica policial. Era un hijo, un hermano, un mellizo, un estudiante. Y su muerte vuelve a encender una alarma que ya suena demasiado seguido y para no olvidar que detrás de cada hecho hay una vida.

Fuente: El pórtico

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *