Un salteño terminó re caliente después de haber ido al Parque Bicentenario a pasar la tarde. Según contó, lo que pensaba que iba a ser un rato tranquilo al aire libre se transformó en un verdadero fastidio «por la cantidad de perros sueltos y la falta total de control en el lugar».
El hombre publicó su descargo en redes, harto de la situación que, según él, ya se volvió moneda corriente. Contó que cada vez que va al parque se encuentra con perros sin correa, sin bozal y dueños que “ni bola” le dan a las reglas del predio.
“Qué impresionante que en esta porquería solamente unos cuantos perros con bozal y otras acá que son más bochincheras y molestas, hasta sin correa andan. Una mierda este parque”, escribió, sin guardarse nada.

