La modificación fue aprobada en la reforma de la Carta Orgánica Municipal y establece que el municipio actuará solo de manera “complementaria”, evitando reemplazar al sector privado salvo en casos excepcionales.
La decisión encendió alarmas entre empresarios, trabajadores y referentes turísticos, que advierten posibles consecuencias económicas para una de las actividades más importantes de la provincia.Hoteles, restaurantes, peñas, agencias, artesanos, transportistas y guías turísticos dependen directamente del movimiento turístico que llega cada año a Salta.
Desde la Cámara de Turismo cuestionaron la falta de diálogo antes de avanzar con la medida. Su presidente, Facundo Assaf, aseguró que “el turismo no puede desarrollarse solo con esfuerzo privado” y destacó el rol clave del Estado en promoción, control y crecimiento del sector.
También preocupa el futuro de programas de capacitación, promoción turística, infraestructura, turismo social y apoyo a eventos culturales y religiosos que generan trabajo y movimiento económico en la ciudad.
