Un hombre murió después de permanecer casi un mes internado por las graves quemaduras que sufrió durante un episodio ocurrido en el departamento de su hijo, en el barrio porteño de Palermo.
Según pudo saber TN, la Justicia sostiene que este último le habría arrojado una sustancia corrosiva y lo acusa de homicidio agravado por el vínculo. Después de permanecer más de un año en Brasil, el sospechoso volvió a la Argentina y quedó detenido.
El hecho ocurrió durante la madrugada del 20 de junio del año pasado. Cerca de las 3, la víctima -identificada como Daniel Grinstein- llegó por sus propios medios al Hospital Rivadavia y les dijo a los médicos: “Tuve problemas en casa”.
El expediente indica que tenía la ropa mojada con un “líquido aparentemente ácido que corroía los guantes de látex e irritaba los ojos del personal médico”. Poco después, revisaron al hombre y descubrieron que había sufrido quemaduras en la cara, los brazos, el pecho y las piernas, que afectaban aproximadamente al 80% de su cuerpo.
Los profesionales de la salud le dieron las primeras atenciones y lo trasladaron a terapia intensiva. Luego fue derivado al Sanatorio Agote, donde permaneció internado en estado crítico. El 14 de julio, casi un mes después del episodio, Daniel murió a causa de la gravedad de las heridas.
Qué pasó en el departamento del hijo de la víctima
Las medidas de prueba, llevadas a cabo por la Fiscalía N°14, permitieron reconstruir que, antes de llegar al hospital, Daniel había estado en el departamento de su hijo, ubicado en la calle Austria al 1900, en Palermo.
Según la hipótesis de la Justicia, entre las 00:14 y las 02:26 del 20 de junio, Lucas Martín Grinstein le habría arrojado a su padre un ácido sobre la cabeza.
Si bien la sustancia utilizada todavía no fue identificada, los investigadores la describieron como un líquido que habría tenido características corrosivas. Para determinar qué fue utilizado, la Justicia ordenó un peritaje sobre los elementos secuestrados.
Durante un allanamiento en el departamento encontraron un sillón verde oscuro con daños similares a los producidos por un foco ígneo y cuatro botellas de plástico que contenían un líquido similar al alcohol etílico, además de otros elementos.
La fuga a Brasil
El mismo día del episodio, Lucas Grinstein compró un pasaje aéreo para viajar a Río de Janeiro, aunque no sacó uno de regreso. Salió desde Aeroparque a las 23:20 del 20 de junio y llegó a Brasil a las 2:15 del día siguiente.
A partir de esos elementos, la Justicia ordenó su detención nacional e internacional y trabajó en conjunto con Interpol. Su hermana había informado que su último lugar de alojamiento conocido era un hotel del barrio Barra de Tijuca.
Según informaron fuentes cercanas al caso a TN, el acusado fue detenido en ese país por un delito menor y estuvo preso alrededor de un año. El viernes pasado, Grinstein fue trasladado a la Argentina por las autoridades y quedó alojado en una alcaidía porteña.
La Justicia ordenó una evaluación psiquiátrica
Antes de tomarle declaración indagatoria, la jueza María Gloria Capanegra, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°17, ordenó que el acusado sea sometido a un examen mental interdisciplinario.
Los especialistas deberán determinar si Grinstein actualmente presenta algún trastorno mental y analizar cómo se encontraba al momento del hecho.
Otro de los puntos que tendrán que responder los peritos es si el imputado podía comprender la criminalidad del hecho que se le atribuye en la muerte de su padre. Asimismo, deberán establecer si actualmente está en condiciones de afrontar un proceso penal y ejercer su defensa.
Mientras se realizan las evaluaciones, la magistrada dispuso que permanezca detenido y sea derivado al Dispositivo Prisma o al Hospital Penitenciario Central, según corresponda.
Además, le prohibió mantener cualquier tipo de contacto con su madre y sus dos hermanas, incluso mediante llamadas, mensajes, redes sociales o terceras personas
Grinstein está imputado por el delito de homicidio agravado por el vínculo, el cual prevé una pena de prisión perpetua. Mientras tanto, la Justicia avanza con las pericias para determinar qué ocurrió aquella madrugada y la situación procesal del acusado.
